Friday, October 18, 2024

Al infinito... y más allá

Así como nuevos inventos se crean por las necesidades que surgen cuando aparece una nueva misión espacial, de igual forma aparece la motivación y la energía para priorizar los comportamientos que son necesarios para alcanzar una nueva meta en mi vida.

El próximo mes de noviembre estaremos viajando, por primera vez, al otro lado del globo terráqueo. Para mi esto es toda una nueva experiencia llena de emoción y expectativa. Por alguna razón siento que una parte de mi vida está ubicada en esa zona del mundo, pero aún no lo sé hasta que lo descubra. La fascinación y curiosidad por conocer el estilo de vida y, sobre todo, vivirlo aunque sea por varios días, ilumina mi cerebro y enciende la remota posibilidad de descubrir no solo los lugares que visite, sino una parte de mí misma que aún desconozco.

Por motivos de este viaje han surgido algunas compras necesarias, obvio, pero también ha surgido un reto interesante: mi consumo de energía. Por lo general, soy una persona bastante activa, pero confieso que a las cuatro horas de estar caminando necesito regresar a mi base para descansar y poder continuar la aventura. Por lo tanto, he decidido reajustar mi cuerpo para sostener esa energía por más de cuatro o cinco horas al día. Y esto por unos diez días consecutivos que dura el viaje. Así que, manos a la obra, creo que ya he perdido algunas libras en el proceso.

Esta semana logré lo que hace mucho tiempo no hacía, o más bien, creo que nunca había hecho: ejercitarme intencionalmente cada día por cinco días consecutivos. ¡Qué lograzo! Aún no alcanzo la meta original (ejercitarme por 6 días consecutivos), pero haber logrado lo que nunca había hecho me hace feliz y consciente de lo que estoy transformando en mi vida y en mi cuerpo.

Y así me siento: haciendo lo ajustes para disfrutarme cada pedacito de mi viaje a España con la mayor cantidad de energía y alegría posible. Es una bendición. 





 


Saturday, August 24, 2024

Bleu foncé o azul oscuro en español

"Bleu foncé" o azul oscuro en español


El azul es un color relacionado con la calma, sosiego, paz, tranquilidad. Por muchos años mi vida estuvo sumergida en un mundo sin tregua, sin calma ni paz y mucho menos tranquilidad. La norma era la prisa, el corre y corre, y el no tener tiempo para hacer las cosas que parecían menos urgentes en el momento, pero las realmente importantes, como por ejemplo, parecía más importante lavar la ropa de la semana que sentarme a jugar con mi hija; cocinar antes que disfrutar de una conversación con mi esposo no relacionada a temas pendientes. Sentarme a leer un libro parecía un lujo al que no tendría acceso en mil años. Aún dentro del caos que reinaba en mis días, en ocasiones contemplaba la calma del azul del cielo o el azul del mar, y me rendía ante su grandeza y majestad. Después de todo, mis asuntos y yo parecíamos muy insignificantes ante tan vasta creación.

Los tonos oscuros me parecen profundos y misteriosos. El azul oscuro del mar es mi favorito. Es un mundo totalmente desconocido y, a la vez, cautivante que me invita a conocer más de cerca aquello que he estado empujando por estar ocupada con los quehaceres cotidianos de la vida. Este es el proceso por el que he pasado los últimos tres años de mi vida, rendida ante el Ser Supremo creador y dueño de todas las cosas.

Aprender a desaprender 

Cuando llevas años haciendo las mismas tareas necesarias para la subsistencia en este planeta, llega el momento en que no es necesario tan siquiera pensar. Y así vivía, en automático, de un compromiso a otro. Intentando que le agradara a otros lo que ya ni a mi misma me agradaba. Pero eso estaba bien. Y me convencía a mi misma que iba por buen camino entretejiendo pensamientos como: ''Así es como se vive la vida'', ''hay que pagar el precio del estilo de vida que quieres'', ''quieres darle lo mejor a tu hija'',  o ''no en balde se llama trabajo, si fuera fácil fueran vacaciones''. Y poco a poco fui creando una existencia que no se parecía en nada a la que imaginé un día en mi habitación de adolescente.  

Hasta que un día me atreví a hacerme la pregunta, qué tal si comienzo a cambiar las cosas, qué tal si comienzo a dar pasos que me acerquen poco a poco de vuelta a la vida que realmente quiero. Una vida donde vea crecer a mi hija y estar presente en los altibajos de su vida, una vida donde cuide mejor de mi misma, de mi salud, de mi economía y de mi familia. Sí, eso quiero. Y en mi corta pero profunda oración, comencé a ver cómo se abría el camino a esa nueva vida. Luego de un largo proceso de desintoxicación de la prisa y retomando las cosas importantes y no necesariamente urgentes de la vida, he aprendido a vivir un poco más lento. Y en el proceso nació la idea de "Bleu foncé".

Bleu foncé

Azul oscuro es una invitación a descubrir nuevamente aquellas cosas que me apasionan y aprender más de ellas. Indagar en aquellas cosas que de jovencita me llenaban el corazón y no tenía que agradarle a nadie, porque a mí me hacían feliz. Es revivir aquellos momentos donde, con la puerta cerrada, la paz vivía en mi habitación y tenía la libertad de crear, escribir, escuchar la misma canción mil veces, y cantar sin una audiencia que juzgara mis habilidades. Bleu foncé es un espacio misterioso, novedoso y creativo donde se agradecen las lecciones aprendidas y se abrazan las ideas transformadoras. 


Friday, August 23, 2024

Nuevo Viaje

Recientemente Iris Apfel me recordó el pensar como cuando era niña y, para ese entonces, los papeles, las libretas y los bolígrafos, a pesar de ser de las posesiones más económicas que podía adquirir, eran una ventana a un mundo donde mi imaginación y yo éramos libres de soñar y escapar de las carencias del momento en que vivía. Y vaya, no era que fuese tan pobre que no tuviese qué comer o qué vestir, la carencia era más bien una distancia de las personas con quienes vivía. Era la necesidad de pertenecer, pero no pertenecía. No pensaba como quienes me rodeaban. Veía la vida de una forma muy diferente y eso me excluía de casi todos los grupos circundantes, pero el más que me dolía era la distancia de mi familia. 

Así que encontré en los libros y en las libretas grandes amigos con quienes pasaba gran parte del tiempo y disfrutaba muchísimo su compañía. Hoy, varias décadas más tarde, reflexiono en aquellos tiempos y en lo que puede ser volver a escribir, pero esta vez, con una laptop y la posibilidad de tener al mundo como audiencia.

En mi búsqueda de una plataforma me encontré con este blog que ni recordaba haber escrito. Ahora tendrá otro sentido: abrir mi corazón con la esperanza de ayudar a otros así como los escritos de otros me han ayudado a mí. Después de todo no hay mayor amor que poner su vida por sus amigos. Así que aquí estoy, poniendo mi vida en un nuevo viaje donde la vulnerabilidad y el amor serán mis fieles compañeros. 

¡Deséenme buen viaje, por favor!